Expectativas, renuncias, esperanzas
El ser humano es esencialmente dependiente. Todos nuestros anhelos individuales (amor, amistad, salud, reconocimiento, realización personal...) están vinculados, en mayor o menor medida, a algún tipo de relación interpersonal, bien con la sociedad bien con personas concretas. La independencia tiene que reducirse necesariamente a la capacidad para gestionar las relaciones equilibrando las necesidades de unos y otros. En el plano de la amistad el tema es relativamente fácil. Llegada una edad, todos sabemos a quién llamar para ir a pasear, para viajar, para acudir a una manifestación o para salir de tapeo... No tienen por qué ser las mismas personas para todo y no vamos a esperar, en general, nada que no estén dispuestos a darnos de forma más o menos voluntaria, porque hemos conectado con ellos precisamente por ese aspecto en común. Pero hay otro tipo de relaciones en las que una determinada necesidad personal se asocia a una o unas personas en concreto, y no puede ser satisfecha por...