Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como literatura

Neurociencia de hace un siglo

Sí, puede sacarse algo afuera por dentro. Se puede sacar algo adentrándolo. Porque el mundo todo, y nuestros prójimos y hermanos en él y con él, tanto como fuera están dentro nuestro, y aún más dentro que fuera. Y el mejor camino para ir a las entrañas de mi prójimo es por las entrañas de mí mismo. Que somos como castillos que se levantan, aislados unos de otros, en medio del desierto, y hay de unos a otros senderos, además del ancho camino del cielo que nos cubre a todos y por donde podemos enviarnos unos a otros palomas mensajeras; pero esos senderos tropiezan luego con fosas y trincheras, y no es fácil forzar el puente levadizo del otro. Pero hay también bajo tierra, bajo la tierra común que nos sustenta y sostiene a todos, como el cielo a todos nos cubre, galerías soterrañas por las que podemos comunicarnos los unos con los otros. Y es más fácil entrar en lo más intimo del castillo vecino por una de esas minas que no por el sendero a flor de tierra y mucho mas que por el cielo. [...

Héroes

Imagen
"Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato. Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento"  Pero el héroe medieval reflejado en la cámara de Tarantino da como resultado a Django desencadenado. Un héroe al estilo clásico, de los que se codeaban con los dioses y los superaban en fortaleza, constancia, mesura y afán justiciero.  En eso se va convirtiendo Diango ante nuestros ojos, liberado y empujado por un cazarrecompensas de aires quijotescos (inevitable el recuerdo de la escena de los galeotes al comienzo de la película), pero que, a diferencia del personaje cervantino, sí consigue hacer triunfar la justicia (el materialismo siempre empuja hacia la eficacia). Consigue así darle la vuelta a una decadencia del héroe que posiblemente haya comenzado en la Edad Media; por lo que he leído, el Sigfrido original, como la Brunilda original, no eran precisamente como nos las cuentan en la peli . Django, sin embargo, va ganando en ...

Rosaura

Imagen
Cuando yo era niña, todo esto de la igualdad y el feminismo no tenía demasiada difusión. Así que, aparte de Pippi Calzaslargas (a la que ya dediqué la entrada correspondiente), la inmensa mayoría de los héroes y referentes de mi infancia eran masculinos: Miguel Strogoff, Sandokán, Marco Polo o incluso Santiago Ramón y Cajal. Una de las primeras heroínas cuyo impacto puedo recordar fue Rosaura, a la que, más que entender, intuía como mujer valerosa, decidida y virtuosa, con un final que ya entonces me resultaba injusto y condenatorio. Ahora, revisando versiones de la obra, la descubro inexplicablemente disminuida en versiones como la célebre de Estudio 1: Curiosa ausencia del siglo XXI para un personaje al que, claramente, Calderón dio un papel predominante. Ya desde el mismo comienzo ("Hipógrifo violento, que corriste parejo con el viento..."), la joven desdichada, contrariada por su caballo como antes por su amante y por su padre, manifiesta su carácter decidido y su a...

Noite de meigas

Imagen
Caballero, queráisme dejar, que me dirán mal. ¡Oh qué mañanica, mañana , la mañana de San Juan, cuando la niña y el caballero ambos se iban a bañar! Caballero, queráisme dejar, que me dirán mal. A coger el trébol, damas, la mañana de San Juan, a coger el trébol, damas, que después no habrá lugar. Yo me levantara madre mañanica de sant Juan: vide estar una doncella ribericas de la mar. Sola lava y sola tuerce sola tiende en un rosal mientras los paños s'enxugan dize la niña un cantar do los mis amores do los donde los yre a buscar mar abaxo mar arriba diziendo iba un cantar peine de oro en las sus manos y sus cabellos peinar digasme tú, el marinero que Dios te guarde de mal, si los viste a mis amores si los viste allá pasar. Que no cogeré yo verbena   la mañana de San ...

Pilar, Guiomar y las realidades inventadas

Imagen
Vaya por delante que no soporto a Nieves Herrero. Me parece una ñoña insoportable y no me leería su novela ni bajo amenaza de muerte. Pero como la primavera la sangre altera, me llamó la atención la historia de Antonio Machado y Pilar de Valderrama. Nieves Herrero presenta su nuevo libro Aunque bueno, verdad, verdad... En realidad, se ve que la autora se quedó con la versión de la nieta de Pilar. Y todo el mundo sabe que ni las nietas ni las periodistas ñoñas tienen como meta la objetividad ni la fidelidad a los hechos. Es bastante probable que, en realidad, Pilar Valderrama no fuese más que una señorita acomodada y caprichosa que veía satisfechas sus ensoñaciones románticas con el amor "espiritual" e "imposible" de un poeta destacado . Una especie de fenhedor del siglo XX que halagaba su ego y complementaba perfectamente la vida de ocio y comodidad que le proporcionaba su marido. Que así, con todas tus ne...
Imagen
Tecín soia a miña tea, sembréi soia o meu nabal, soia vou por leña ó monte, soia a vexo arder no lar. Nin na fonte nin no prado, así morra coa carrax, él non ha de virme a erguer, él xa non me pousará. ¡Qué tristeza! O vento soa, canta o grilo ó seu compás...; ferve o pote..., mais, meu caldo, soíña te hei de cear. Cala, rula; os teus arrulos ganas de morrer me dan; cala, grilo, que si cantas, sinto negras soidás. O meu homiño perdéuse, ninguén sabe en ónde vai... Anduriña que pasache con él as ondas do mar; anduriña, voa, voa, ven e dime en ónde está.                     Rosalía de Castro

El sonido de los colores

Imagen
A veces los libros llegan a tu vida en el momento adecuado, como una suerte de respuesta. Tal vez porque hay libros que son como el Iching: encierran tantas respuestas que cada uno puede encontrar la suya. Este libro lo he tomado prestado, para una tarea profesional. Si fuese mío, lo abriría cada cierto tiempo y seleccionaría cada vez páginas distintas. Respuestas distintas a preguntas distintas. Esta es mi selección de hoy. En un año, en un mes o tal vez incluso en un día la selección sería diferente. Seguro.  Constantemente subo y bajo del metro equivocado. A menudo me adentro, sin pensar, en una ciénaga neblinosa y no sé qué hacer para salir del   fango.  Me esfuerzo por encontrar esperanzas. Tengo miedo de que la suerte se me escape por mi negligencia. ¿Quién me recitará un poema junto a la ventana al atardecer? Cuando la alegre multitud se haya retirado, ¿quién vendrá a calentar el vacío de mi cuarto? Nos faltó ti...

Modernismo

Imagen
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?  Los suspiros se escapan de su boca de fresa,  que ha perdido la risa, que ha perdido el color.  La princesa está pálida en su silla de oro,  está mudo el teclado de su clave sonoro,  y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.  Parlanchina, la dueña dice cosas banales,  y vestido de rojo piruetea el bufón.  La princesa no ríe, la princesa no siente;  la princesa persigue por el cielo de Oriente  la libélula vaga de una vaga ilusión.  ¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,  o en el que ha detenido su carroza argentina  para ver de sus ojos la dulzura de luz?  ¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,  o en el que es soberano de los claros diamantes,  o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?  ¡Ay!, la pobre princesa de la bo...

Bruna y yo. El peso del corazón.

Imagen
Degas: La absenta Bruna sabía perfectamente qué hacer con su necesidad sexual, pero la necesidad sentimental la dejaba desconcertada, reduciéndola a una criatura menesterosa y patética. Una androide ridícula. _________________ Pensó en su sexo desnudo bajo la breve falda y se sintió ridícula y frágil. _________________ La vida se empeña ciegamente en vivir, cueste lo que cueste.  ________________ De pronto, a Bruna le urgió obtener una prueba de que ella le importaba algo a él. Necesitaba un beso, un susurro, una caricia. Una mirada. Pero el corpachón del hombre solo transmitía ensimismamiento, indiferencia, frialdad. Qué lejos estaba Lizard. Seguían enganchados como perros pero qué lejos le sentía. Y su ausencia dolía. Era una herida que se le abría en el vientre, una laceración cada vez más honda, más desquiciante. La imposibilidad de ser querida . _________________ R. Magritte: Los amantes Súbitamente Bruna intuyó que dentro de ella había un hermoso mund...

...

Imagen
Defender la alegría como una trinchera defenderla del escándalo y la rutina de la miseria y los miserables de las ausencias transitorias y las definitivas defender la alegría como un principio defenderla del pasmo y las pesadillas de los neutrales y de los neutrones de las dulces infamias y los graves diagnósticos defender la alegría como una bandera defenderla del rayo y la melancolía de los ingenuos y de los canallas de la retórica y los paros cardiacos de las endemias y las academias defender la alegría como un destino defenderla del fuego y de los bomberos de los suicidas y los homicidas de las vacaciones y del agobio de la obligación de estar alegres defender la alegría como una certeza defenderla del óxido y la roña de la famosa pátina del tiempo del relente y del oportunismo de los proxenetas de la risa defender la alegría como un derecho defenderla de dios y del invierno de las mayúsculas y de la muerte de los apellidos y las lástimas del azar y también de la alegría. Mario ...

Amnesia

Imagen
      O peso da realidade é un perpiaño que me esmaga e alporiza porque non son capaz de aceptar de todo esta vida descoñecida, o acoso silencioso destas persoas que esperan en min a alguén que non lembro ser. Existo en vós, na vosa memoria e esa dependencia asústame e fai que tema as vosas palabras. Non querías falar do teu pasado. Sempre puñas o exemplo do Lohengrin da ópera de Wagner, aquel cabaleiro do Graal que defendeu a princesa Elsa, á que lle pediu a man coa condición de que ela non lle preguntase nin o seu nome nin a súa orixe. Sospeito de debería afrontar a miña vida coma un xogo e crer que, malia a amnesia, se cadra poida ser feliz vivindo con sinxeleza, allea a toda a memoria. É un proceso complicado. Non son o que lembro senón o que imaxino. A liberdade debería permitir borrar a nosa historia persoal e deixar que nos reinventemos todos os días. Existo no recordo alleo, mais iso non me axuda a superar o fracaso da miña memoria nin o esforzo...