Héroes

"Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.
Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento" 
Pero el héroe medieval reflejado en la cámara de Tarantino da como resultado a Django desencadenado. Un héroe al estilo clásico, de los que se codeaban con los dioses y los superaban en fortaleza, constancia, mesura y afán justiciero. 
En eso se va convirtiendo Diango ante nuestros ojos, liberado y empujado por un cazarrecompensas de aires quijotescos (inevitable el recuerdo de la escena de los galeotes al comienzo de la película), pero que, a diferencia del personaje cervantino, sí consigue hacer triunfar la justicia (el materialismo siempre empuja hacia la eficacia). Consigue así darle la vuelta a una decadencia del héroe que posiblemente haya comenzado en la Edad Media; por lo que he leído, el Sigfrido original, como la Brunilda original, no eran precisamente como nos las cuentan en la peli. Django, sin embargo, va ganando en dignidad y nobleza a lo largo de esa travesía que se convierte en un viaje del héroe. 
Porque los héroes de verdad no pueden salir de la realeza o de la nobleza acomodada. El héroe se forja en dificultades de verdad, reales, duras, brutales. Se alza, triunfante, desde el fondo de la ignomia y la despersonalización, y conquista con sangre y sudor lo que acaba por pertenecerle por pleno derecho.
...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Trabajo y empleo

Normal Natural Necesario

Metáfora conceptual y viceversa