¿Por qué le llamas amor cuando quieres decir...?
Hace unas semanas hablaba con C sobre la relación entre las preferencias sexuales y las actitudes vitales. A diferencia de lo que yo había creído (o querido creer) hasta el momento, para él la relación es obvia y lineal: el comportamiento sexual y el afectivo van de la mano. Uno y otro, y quizás a través del componente afectivo más que del sexual, están también influidos, como casi todo, por los roles de género históricos y culturales . Parece bastante evidente que hay un claro paralelismo entre la oposición dominante-activo / sumisa-pasiva y los conceptos masculino / femenino. Por mucha literatura que queramos ver en ello, esos roles no son ni el resultado ni la base de negociación ninguna, sino de una lucha de poder. Y en la lucha, a diferencia de la negociación, alguien tiene que perder. Al menos uno de dos. La persona sumisa, contra todo lo que pueda parecer y seguramente también contra lo que ella misma cree, no es un alma generosa y sacrificada que se entrega porque sí, sino una ...