Neurociencia de hace un siglo
Sí, puede sacarse algo afuera por dentro. Se puede sacar algo adentrándolo. Porque el mundo todo, y nuestros prójimos y hermanos en él y con él, tanto como fuera están dentro nuestro, y aún más dentro que fuera. Y el mejor camino para ir a las entrañas de mi prójimo es por las entrañas de mí mismo. Que somos como castillos que se levantan, aislados unos de otros, en medio del desierto, y hay de unos a otros senderos, además del ancho camino del cielo que nos cubre a todos y por donde podemos enviarnos unos a otros palomas mensajeras; pero esos senderos tropiezan luego con fosas y trincheras, y no es fácil forzar el puente levadizo del otro. Pero hay también bajo tierra, bajo la tierra común que nos sustenta y sostiene a todos, como el cielo a todos nos cubre, galerías soterrañas por las que podemos comunicarnos los unos con los otros. Y es más fácil entrar en lo más intimo del castillo vecino por una de esas minas que no por el sendero a flor de tierra y mucho mas que por el cielo. [...