Pura diversión
Es curioso, yo la recordaba con admiración y ternura, como una niña alegre, independiente, valiente y muy imaginativa. Tal vez la niña que a mí me hubiera gustado ser. Y sin embargo, la gente recuerda mejor otras cosas, o inventa sus propios recuerdos. Quién sabe, tal vez también lo haga yo, y sean ellos los que estaban en lo cierto.
El primer comentario que despertó mi disfraz fue este (un amigo, hacia las siete de la tarde):
El primer comentario que despertó mi disfraz fue este (un amigo, hacia las siete de la tarde):
-- Hombre, vas de Pipi. ¿Y eres tan fuerte como ella? ¿Tanto como para levantar un caballo? (es cierto, ella tenía la fuerza del hombre más fuerte y levantaba a Pequeño Tío, pero yo de esto casi ni me acordaba. Desde luego nunca sería mi primer recuerdo. Tal vez si yo fuese hombre también le daría importancia a este detalle).
El último, este (un desconocido, ya de madrugada, con cierto retintín):
- -- Pipi Calzaslargas, ¿eh?, pero…. Pipi era comunista. (No he encontrado ninguna referencia que avale esta teoría, excepto por haber servido de inspiración para el excomunista Stieg Larsson. Tal vez el chaval saque esa conclusión de citas como esta, o confunda “comunista” con “autista” . En cualquier caso, es muy curioso ver todo lo que da de sí un personaje que yo tenía por divertido sin más. Pues no, ahora resulta que es todo un modelo de vida.)
En fin, que me voy del tema. Entre los dos comentarios que he citado antes, cuatro o cinco personas llamaron a mi mono “Amelio”, lo cual me molestó más que el supuesto comunismo de mi ídolo de la infancia. ¡Pero bueno! ¡Vas a comparar al cursi de Marco con mi chica! Si el otro se pasó media serie llorando, buscando a su mamaíta por medio mundo. Pipi se lo pasaba pipa con sus animales y sus amigos, en una casa para ella solita, mientras su papá pirateaba por esos mundos de dios a su bola.
Otros, con mejor memoria, pensaban que el mono era “el pequeño nosequé”, que no era el mono, sino el caballo de lunares. Casi todo el mundo (incluida yo) creía recordar que Pippi llevaba calcetines o camisetas de rayas, cuando las rayas eran las del jersey o las del mandil (muy ligeras, de lejos casi ni se notaban), según la estación.

Comentarios
Por lo demás, ¡genial el disfraz1 ¡Me encanta! :)
Pero luego me fascinaron las interpretaciones; son como un resumen de la mentalidad moderna: símbolo de modernidad o liberación, mal ejemplo para la juventud, y finalmente, eso tan moderno de buscarle alguna patología a los que son diferentes. ¡Alucino!