Tacones
De vez en cuando recibo correos electrónicos interesantes. Esta vez fueron algunos zapatos de un diseñador israelí, Kori Levy. La verdad es que no soy yo muy dada a extravangancias en cuanto a mi imagen, pero cuando me pongo tacones, por muy convencionales que sean, me siento exactamente como si llevara alguno de estos modelos.

de pronto, todo parece más resbaladizo.
.
separar el pie del suelo resulta fatigoso
así que acabo moviéndome mucho menos que de costumbre

como si estuviera encorsetada
lo cual hace que sienta limitada mi libertad de movimientos
Aun así, acabo incluso más cansada que otros días
como si mis pies hubiesen sido atacados sin piedad
Y me entra la vena feminista, más virulenta que nunca.

¿Por qué tenemos que someternos a estas absurdas e incómodas costumbres transmitidas de generación en generación?
Esa limitación de movimientos, ¿es para que nos estemos quietecitas mientras los chicos corretean por ahí en completa libertad?
¿Para que se nos quiten las ganas de ir mucho más lejos que al super de la esquina?
¿o simplemente para dar por...?









Comentarios