No en mi nombre

Yo creía que el feminismo trataba de buscar la igualdad de oportunidades y posibilidades entre hombres y mujeres, pero últimamente, y muy especialmente con el feminismo mainstreem surgido del 8M, tengo la sensación de que, más que criticar, se trata de ensalzar el papel tradicional de las mujeres. 

"Visibilizar" el papel de la mujer como cuidadoras y trabajadoras esenciales, le dicen. Visibilizarlo no es cuestionarlo, es buscar un reconocimiento. Y es que en el fondo, siempre, en todo "sacrificio" hay una búsqueda de algún tipo de reconocimiento. Lo único que cambia es que ahora se reclama un reconocimiento público y, en cierta medida, económico. Lo cual, sin duda ninguna, es una reivindicación más que justa. A mí lo que no me gusta es que nos roben el día y se hagan esas reivindicaciones desde la asunción de que ese tipo de tareas y trabajos están asociados a las mujeres, históricamente, en el presente y, por lo que se ve, sin mayor interés en que deje de ser así en el futuro. 

Así que yo, como mujer no cuidadora, no estoy llamada a esta lucha. No es mi lucha. Yo soy de la otra estirpe, la de las brujas, la de las malvadas, las que no se conforman ni se sacrifican. Las que priorizan la independencia y la autonomía para ellas y para los demás, sin deudas ni deudores.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Trabajo y empleo

Normal Natural Necesario

Metáfora conceptual y viceversa