Entradas

Vintecinco de xullo

Imagen
25 de xullo de 2015. A media tarde, os medios galegos fanse eco dunha multitudinaria manifestación soberanista en Santiago de Compostela. Nos medios españois, as decisión de Podemos ou a morte dun león africano teñen unha mais relevancia á hora de decidir a noticia de portada. Hai que navegar ata atopar a sección “Galicia” para atopar algunha referencia ao día da patria galega, e aínda aí, a manifestación queda escurecida polas palabras dun presidente que non fala de Galicia, fala de España.  . Teñen razón. Os medios galegos esaxeran moito a repercusión. 25000 persoas non son moitas, nin sequera un 1 % da poboación galega. Tamén é verdade que grazas a iso non provocamos nos centralistas sentimentos tan negativos coma, por exemplo, os cataláns. O certo é que, simplemente, non provocamos nada. Somos como Castroforte do Baralla, non saímos nos mapas de Madrid. Emerxemos   de cando en vez, cando se afunde un petroleiro, descarrila un tren ou o lume arrasa a metad...

Espejos (y II)

Imagen
Târgu Mures Bilbao

Amnesia

Imagen
      O peso da realidade é un perpiaño que me esmaga e alporiza porque non son capaz de aceptar de todo esta vida descoñecida, o acoso silencioso destas persoas que esperan en min a alguén que non lembro ser. Existo en vós, na vosa memoria e esa dependencia asústame e fai que tema as vosas palabras. Non querías falar do teu pasado. Sempre puñas o exemplo do Lohengrin da ópera de Wagner, aquel cabaleiro do Graal que defendeu a princesa Elsa, á que lle pediu a man coa condición de que ela non lle preguntase nin o seu nome nin a súa orixe. Sospeito de debería afrontar a miña vida coma un xogo e crer que, malia a amnesia, se cadra poida ser feliz vivindo con sinxeleza, allea a toda a memoria. É un proceso complicado. Non son o que lembro senón o que imaxino. A liberdade debería permitir borrar a nosa historia persoal e deixar que nos reinventemos todos os días. Existo no recordo alleo, mais iso non me axuda a superar o fracaso da miña memoria nin o esforzo...

La importancia de llamarse

Porque la vida es a veces así de caprichosa, me toca seguir leyendo sobre nombres e identidades, apariencias y realidades. Esta vez, de nuevo, de la mano de Oscar Wilde. En inglés, el título ( La importancia de SER “Earnest” ) no habla de nombres, habla de identidad. Y el “earnest”, pronunciado (pero no escrito) igual que el nombre significa, en definición del Wordreference, “algo de valor entregado por una persona a otra para establecer un contrato”. Por si no nos queda claro, el Ernesto de la historia se apellida “Worthing” (“cualidad que vuelve una cosa algo deseable, valioso o útil”). Ernest es la identidad creada por Jack (“there is very little music in the name of Jack/ I have known several Jacks, and they all, without exception, were more than usually plain”), para relacionarse en la ciudad, liberarse de la “estricta moral” que le ata en el campo y obtener, así, “salud y felicidad”. Una identidad que muy pronto le atará a nuevas obligaciones. Todos nos creamos una im...

Poder y discurso

Las sociedades humanas sólo pueden existir y subsistir si disponen de recursos. Su aprovechamiento requiere un mecanismo de distribución que lleva a una categorización y un posicionamiento de los miembros del grupo. La reglamentación de estos posicionamientos lleva a la formación de estructuras de Poder: alguien tiene que determinar la categoría y la posición de cada miembro y las normas necesarias para realizar la reglamentación. Los que “determinan” son los Poderosos. La organización del Poder es algo necesario a toda sociedad humana, sus formas concretas son siempre cuestionables, siendo la distribución de los recursos raramente equilibrada. El Poder es por eso uno de los temas principales del discurso humano.  El establecimiento del Poder se efectúa a través de ritos que regulan el curso de la vida, a través de mitos que hablan de dioses y héroes instituidores de orden, a través de la representación de la historia humana como obra de una Providencia divina que lo ordena...
  Todas las demás personas, ¿estaban realmente tan vivas como ella? Por ejemplo, ¿era su hermana tan importante, tan valiosa para sí misma como Briony era para Briony? ¿Ser Cecilia era algo tan vívido como ser Briony? ¿Tenía también su hermana un yo real escondido detrás de una ola que rompe, y dedicaba tiempo a penar en ello, con el dedo alzado ante la cara? ¿Lo tenía todo el mundo, incluso su padre, y Betty, y Hardman?  Si la respuesta era sí, entonces el mundo, el mundo social, era insoportablemente complicado, con dos mil millones de voces, y los pensamientos de cada cual luchando por poseer igual importancia, y todo el mundo reclamando intensamente el mismo derecho a la vida, y todos pensando que eran seres únicos, cuando nadie lo era. Uno podía ahogarse en la intrascendencia.  Pero si la respuesta era no, entonces Briony estaba rodeada de máquinas, inteligentes y agradables por fuera, pero desprovistas de la viva y privada sensación interior que ella tenía. Aquello...

Don Juan

Imagen
Mientras estudié la carrera y preparé las oposiciones, el Don Juan de Zorrilla me parecía la versión más ñoña, insulsa y llena de moralina de todas las que llegué a conocer de este personaje que, como arquetipo, siempre me resultó uno de los más interesantes y sugerentes del imaginario colectivo. Sin embargo, hace unos cinco años, preparando alguna actividad para mis alumnos de 4º de ESO, llegué a reconciliarme con la obra al releerla desde una perspectiva que respondía a mis expectativas del momento: la educación. Don Juan, como todos los seres humanos, construye su personalidad (o, lo que es lo mismo, se construye como personaje) siempre en relación a los estímulos que le envía su entorno. En un principio, en OPOSICIÓN   a ese entorno: poniendo en cuestión los valores más “sagrados”, retando y respondiendo a los retos que se le envían   (¿o a lo que él entiende como reto?). Una rebeldía, o un individualismo, o un lo que se quiera, extremo que bastaría para do...