Pequeños (y) grandes héroes
Se lamentaba una profe en Twitter por tener que comunicar la mala nota de un examen a un alumno. Contesté que tal vez deberíamos esforzarnos más en no darle tanta importancia a los exámenes y las calificaciones numéricas. Claro, supongo que el chaval tiene problemas más gordos que los exámenes. Pero en ese caso, ¿qué soluciona el examen? Recordé entonces uno de esos grandes momentos que se producen en el aula (y que, casualmente, jamás tienen que ver con las notas). Ocurrió hace como 12 años, en un grupo de refuerza en el que la mitad vivían en casas de acogida y algunos más estaría mejor allí. Leíamos y comentábamos "Rebeldes", de Susan E. Hinton, y llegamos al capítulo en el que, después de salvar al niño en el incencio, los protagonistas aparecen en el periódico: Me quedé mirando el periódico. En la primera página del segundo cuadernillo, un titular decía: JÓVENES DELINCUEN TES SE CONVIERTEN EN HÉROES. -Lo que más gracia me hace es el trozo del «se convi...